
La que se ha liado con el cartel publicitario de una fiesta de una famosa discoteca de Valencia. Con “homenajes” así a la mujer vamos “apañaos”. Y me remito a la noticia del diario El Mundo , dónde las palabras del propietario del local no nos dejan ninguna duda del “talante” del individuo en cuestión: "Las mujeres que critican el sorteo son las que ya no tienen arreglo. Sólo hay que verles la cara". Sin comentarios.
Pretenden hacernos creer que una operación de pechos es como ir a la peluquería y pedir un cambio de look. Llevo varios días escuchando en la radio del coche con motivo de la campaña de navidad el anuncio de una clínica que dice “regálate un aumento de pecho”. Luego está esta serie de televisión de “Sin tetas no hay paraíso”, cuyo título creí no haber escuchado bien la primera vez que vi cómo la anunciaban. Y las adolescentes que les piden a sus papas un aumento de pecho como regalo por sacar buenas notas…
Me queda la duda de si es verdad que el propietario de la discoteca no esperaba la que le caería o precisamente buscaba esta publicidad como él dice "impagable", aunque para chulo él que dice que no la necesita. Parece que finalmente la fiesta ha sido cancelada, ante las amenazas de multas.
Para que no hubiese discriminación, ya estaban pensando en una segunda parte, es decir, otra fiesta pero esta vez orientada al público masculino, en la que se sortearía un implante labial o sesiones de depilación. Si están intentando ser originales en los premios, desde luego que lo están consiguiendo...
Vamos, que lo que está visto es que el dueño de esta discoteca tiene muy buena relación de amistad con el cirujano plástico, que ya de paso podría hacerle un arreglito a él, y sino verlo en este vídeo.
Y navegando por Flickr me encontré con este otro cartel de una idea de una posible campaña publicitaria para el Ministerio de Defensa dirigida a conseguir alistar nuevos reclutas. Bueno, mejor tomarse las cosas con humor.
viernes 28 de noviembre de 2008
Sin tetas no hay paraíso
martes 25 de noviembre de 2008
Un domingo de otoño
Domingo 23 de noviembre, 7:45 h de la mañana. Suena el despertador. Media hora para prepararse. Tenemos aproximadamente una hora y media hasta la Fageda d’en Jordà, en la zona volcánica de la Garrotxa. Hoy toca sesión de fotos. No queremos llegar muy tarde, a ser posible antes de que lo hagan la mayoría de domingueros. Por eso prefiero los sábados, hay menos gente en la montaña. Además, para hacer fotos las mejores horas son antes del mediodía, o al atardecer claro. Sabemos cómo llegar en coche, pero aún así decidimos llevarnos el Tomtom, que resulta ser una buena idea ya que nos descubre un atajo que no conocíamos y que nos ahorra mucho camino. Es una carretera con curvas, pero se conduce bien, ya que vamos solos. Guardo la esperanza de que haya poca gente, pero cuando llegamos al parking ya está casi todo lleno. ¿De dónde habrán salido? Claro, no habrán cogido nuestro atajo. Nos dicen que si queremos montarnos en unos carromatos que están a punto de salir y dan una vuelta por la Fageda, son 6 Euros por persona. Ni hablar, hemos venido a caminar y a sacar fotos. Empieza la caminata, hay gente, pero se puede ir bastante bien. Llegamos a la conclusión de que teníamos que haber venido antes, por el mes de octubre, en que nos habríamos encontrado los colores del otoño en su máximo contraste y esplendor. Ahora, la mayoría de árboles ya han perdido sus hojas, que están por el suelo formando un manto marrón claro. Aún así me gusta, conseguimos sacar alguna buena foto. Conforme avanza la mañana el bosque se llena de gente. Familias enteras con bebés, niños, los papás, los abuelos, el perro… ¡Qué agobio! Esto ya parecen las Ramblas de Barcelona. Sólo faltan las estatuas vivientes. Nos fijamos que todo el mundo va con cámara de fotos. Hay familias en que cada miembro tiene la suya propia, hasta el niño pequeño, menos el perro. Nos encontramos los del lado oscuro (los de Nikon). También nos encontramos varios individuos con aspecto de chinos que van con grandes bolsas buscando y cogiendo algo del bosque, pero cuando ven que les miras se esconden…¡Qué sospechosos! ¡No me dan buena pinta! Les enfoco con el “tele” desde la distancia, pero no consigo descubrir que es lo que cogen, me he quedado con la intriga.
Decidimos cambiar de escenario. Vamos a visitar el volcán del Croscat, el más grande de la península ibérica. Su visita es interesante, ya que antiguamente había una explotación minera y lo han reconstruido, pero el trozo que le falta permite ver las diferentes capas de la erupción del volcán. No hay tanta gente y se está más tranquilo. Decidimos hacer una alto y comer nuestros bocadillos. Nos interrumpe un grupo de jóvenes y me piden que les saque una foto. Ya me he acostumbrado a preguntar siempre qué es lo que quieren que saque, para que no haya malentendidos y no me la hagan repetir, porque muchos no ven cómo yo la escena y los hay que lo quieren todo: quieren salir de cuerpo entero, pero el monumento o punto de interés también completo… si les sacas muy de cerca no les gusta, así que quedan fotos estilo ¿dónde está Wally? En fin… Éste grupo me pide que les saque una foto de espaldas al objetivo, mostrándome sus “hermosos” traseros y con la vista del volcán, según ellos es una foto artística… si ellos lo dicen no lo voy a discutir. Prosigo con mi bocadillo. Luego toca nueva sesión de fotos. Parecería que estamos en Marte si no fuese por esas vayas de aspecto oxidado que lo delimitan casi todo y las indicaciones.
Para finalizar el día de regreso a casa paramos en el bonito pueblo de Santa Pau, últimas fotos. Entrada en una tienda de productos típicos. Miramos qué valen las famosas “mongetes de Santa Pau”. ¡14 Euros el Kilo! ¡Demasiado para unas alubias blancas y encima pequeñitas! Decidimos tomar un café en el bar del al lado, curiosamente vende las mismas mongetes pero a 8 Euros el Kg. ¡Qué listo el de la tienda típica! Vuelta a casa. Son las 17 horas pero como ya atardece da la sensación que es mucho más tarde. ¡Qué rollo de invierno! Sigo pensando qué buscarían los chinos en la montaña. Tanta incertidumbre no sé si me va a dejar dormir…
domingo 9 de noviembre de 2008
Dime tu nick y te diré quién eres
En Internet se utilizan alias para identificar a la persona que está detrás del ordenador, aunque normalmente se utiliza el anglicismo de nick (nickname en inglés).
A la hora de tener que escoger nuestro nick para que la gente nos identifique se pueden tomar diferentes decisiones que definen diferentes tipos de personalidades. Dime qué nick tienes que te diré quién eres:
- El sencillo, el que no se complica mucho la vida, es aquél que se pone como nick su propio nombre de pila real, añadiéndole un número que suele coincidir con su edad o año de nacimiento, porque generalmente su nombre a secas ya estaba cogido. O sino le añade simbolitos raros al principio y al final. O también puede que basándose en su nombre de pila idee una nueva versión del mismo, con diminutivos, abreviado, etc. Sobran ejemplos.
- El imaginativo, que antes de elegir un nick lo piensa detenidamente y acaba escogiendo una palabra complicada o nada evidente, que tiene un significado oculto que incita a la gente a preguntarle el por qué de ese nick.
- El evidente, el contrario del anterior, que su nick dice de él algo evidente que no deja lugar a la imaginación…(Ejemplos: elcojo, morenita, rubiales…).
- El provocador, ¿modalidad del anterior ? porque evidentes lo son, que escoge nicks con alta carga sexual o de significado expreso (nenamona, tumachito, sexygirl, supercalientesex, dulce_y_angelical…).
- El sensual, aquel que se pone un nombre propio que no necesariamente coincide con su nombre de pila pero suena bien (Selene, Valeria, Mike, etc.).
- El poeta, aquel que pone un nick que evoca lugares remotos, sentimientos intensos, etc. y que sino se tiene cuidado puede caer en la cursilería.
- El fantasioso, es decir, aquel que escoge un nick relacionado con la fantasía, ya sea el mundo de la magia, los duendes, las hadas, el mundo de Tolkien, ...., quizás en esta categoría podríamos incluir también los nicks de carácter mitológico, los dioses, héroes, etc... o los basados en leyendas...
- El gracioso, aquel que escoge un nick que intenta provocarnos la risa o al menos una sonrisa.
- El sentimental, que escoge un nick que expresa su estado de ánimo habitual o un sentimiento, alegre, triste, enamorado, etc.
- El indescifrable, que escoge símbolos raros que nadie entiende ni se pueden leer o pronunciar de ninguna manera. Un nick que no significa nada.
- El supermegaguai, que se crea un nick con muchas rallitas, corazoncitos, simbolitos y que en general suele ocupar mucho espacio, y que el resto de usuarios pasa de reproducir cuando se tiene que referir a esta persona en algún canal o blog… :P
- El rápido, que elige la primera cosa que se le pasa por la cabeza… Y en general, esto se nota en el resultado final, es decir, que eligió la primera cosa que se le pasó por la mente.
- El vacilón, que expresa alguna característica física o de personalidad que no ha de coincidir necesariamente con la realidad.
- El indeciso, que tiene que preguntar a otra persona qué nick se pone… Por lo general principiantes.
- El filosófico, aquel que escoge un nick con un significado de los más profundo y nada trascendental, que expresa toda su filosofía de la vida.
- El internacional, que se pone nicks en inglés, o en cualquier otro idioma…
- El famoso, que elige el nombre de un personaje famoso real o de ficción con el que se supone que se identifica, a veces escrito mal, a propósito o no (Napoleón, Sakespeare, DoctorHouse, Batman, Spiderman, etc.)
- El marquista, que elige una marca registrada (no quiero hacer publicidad)
- El geográfico, que su nick te indica en qué zona geográfica (ciudad, región o país) reside, nació o soño viajar: chicobcn, madrileño, catalana, elfrancés, etc.
Hay otras listas por Internet, pero no me gustaban, así que he elaborado la mía propia basándome en mi propia experiencia. Seguro que faltan más o se me han olvidado. Se admiten colaboraciones y ejemplos.
jueves 6 de noviembre de 2008
Nuevas técnicas de selección de personal
El otro día me quedé de piedra en la empresa cuando me dieron copia de un fax recibido a la atención del gerente o departamento de recursos humanos con el asunto “Entrevistas de trabajo con polígrafo: La Honradez y la Honestidad suman puntos”.
El texto del mismo no tiene desperdicio. Intentaré resumir:
“¿Alguna vez ha contratado a algún empleado poco o nada recomendable, pero se ha dado cuenta demasiado tarde?.... La prevención es la clave. Y el polígrafo es la herramienta”.
“Determinados puestos de trabajo exigen lealtad, honradez e integridad… En las entrevistas de trabajo con polígrafo, las respuestas que un candidato nos da a preguntas como las siguientes lo definen claramente... ¿Has falseado alguna información recogida en tu currículum?... ¿Ocultas alguna información que, de saberse, te perjudicaría en este proceso de selección? ¿Has mentido en algún momento de la entrevista?”
Lo primero que uno piensa es si esta técnica de selección de personal está dentro de la legalidad, y se ve que sí, que todo es legal si el candidato da su consentimiento expreso. Además, dice la empresa ofertante de este método que
“Todas las entrevistas con polígrafo que realizamos son voluntarias de principio a fin: el candidato puede no contestar a aquellas preguntas que no desee contestar y puede dar por terminada la entrevista cuando lo considere oportuno. Asimismo, conocerá de antemano todas las preguntas que le formularemos cuando conectemos el polígrafo. Y por supuesto, en todo momento se respetará su intimidad, sus libertades y sus derechos”.
Yo es la primera vez que tengo noticia de que se utilice el polígrafo en los procesos de selección de personal, al menos aquí en España nunca he conocido ningún caso, pero buscando en Google, se ve que es una técnica habitual empleada en otros países en la selección de determinados perfiles profesionales: directivos, personas en contacto con el dinero o relacionadas con la seguridad, etc. A mí el polígrafo me sigue recordando a esos programas de la tele tipo “la máquina de la verdad”, en que sobre todo se utiliza para descubrir infidelidades.
Así de primeras, la reacción de cualquiera de nosotros si nos propusieran para optar a determinado puesto de trabajo pasar la prueba del polígrafo sería negarnos. ¿Me interesa trabajar en una empresa que ya empieza desconfiando de mí? ¿Qué tipo de empresa te obliga a pasar la prueba del polígrafo? Pero claro, ¿y si esta técnica se impone y acaba convirtiéndose en algo habitual? Esperemos que no, aunque miedo me da. Suerte que no es barato, dicen que cuesta 700 Euros por prueba (sin IVA).
Ahora, la argumentación del fax piensa en todo y acaba con un párrafo que dice así:
“Siendo así las cosas, algo esconde o teme quien rehuye del polígrafo. Mala señal…. A las personas honestas y a quienes tienen un historial profesional limpio no les preocupa ni incomoda en absoluto una entrevista de trabajo con polígrafo. Todo lo contrario: lo ven como una magnífica oportunidad para demostrar que son quienes dicen ser, y que son personas en las que verdaderamente se puede confiar.”
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